Jardin de las Tulerías

Estos maravillosos jardines ubicados en el centro de París, junto al río Sena fueron creados por Catalina de Médicis en 1564. Eran los jardines del palacio de las Tulerías, que llevaba ese nombre porque en ese sitio se encontraban tejas, “tuile” en francés. 

Fue abierto al público en 1667 y luego de la Revolución Francesa se transformó en un parque público.

Es el jardín más importante y antiguo y fue declarado Monumento Histórico en 1975 y Patrimonio de la Humanidad en 1975.

Su superficie es de 25,5 hectáreas y actualmente es propiedad del Museo del Louvre.

Este jardín suele albergar el Mercado de Navidad, la Feria de Arte Contemporáneo, la Feria de Verano y desfiles durante la Semana de la Moda; sin olvidar el lugar preponderante que ocupó durante los Juegos Olímpicos de 2024.

Viajando en el tiempo, cuando Enrique III huyó de Paris, este maravilloso jardín quedó en el olvido. Fue restaurado por Claude Mollet, jardinero de Henri IV, quien construyó un paseo cubierto a lo largo del jardín para cultivar gusanos de seda.

El hijo del rey Henri IV, Luis XIII, heredó este jardín a los 9 años. Lo usaba para cazar y le ofreció una porción a Monsieur Renard quien construyó un pabellón floral y un pabellón cabaret, lugar de recreo para la buena sociedad y de placer para la nobleza.

Cuando asciende al trono Luis XIV, pone su propio orden, sus arquitectos terminan el palacio de las Tulerias  y en 1664 Colbert, superintendente de edificios del rey le encarga al arquitecto paisajista André Le Nôtre el rediseño del jardín. El jardinero lo concibió como un jardín a la francesa, priorizando la simetría, el orden y las perspectivas a lo largo. En 1667 planeó  como continuación del jardín de las Tulerias, una gran avenida con dos hileras de árboles a cada lado, dicha avenida hoy la conocemos como los Campos Eliseos.

Las Tulerias volvieron a abrirse al público a pedido del escritor Charles Perrault, autor de la Bella Durmiente, quien convenció a Colbert que los parisinos necesitaban el jardín.

Cuando murió el rey Luis XIV, el jardín fue nuevamente abandonado y este abandono duró 40 años.

En 1794 el gobierno posterior a la revolución asignó la renovación al pintor Jacques-Louis David, pero su proyecto nunca se concretó. Luego llegó Napoléon quien mejoró el jardín y mandó construir una nueva calle paralela en memoria a su victoria de 1797, dicha calle es la actual rue de Rivoli. Cuando cayó el emperador la Tulerias fue un campamento de soldador austríacos y rusos. 

Con la llegada de Napoleón II se construyeron dos pabellones gemelos.

A finales del siglo XIX el jardín se llenó de entretenimientos, de acróbatas, de teatros.

En la Gran Guerra fue huerto y almacén.

Con el correr de los años se intentó devolverle a las Tulerias el espíritu del jardín francés, con simetría, esculturas, laberintos y estantes. Así es como podemos verlo hoy si nos animamos y damos un paseo por este bello jardín.https://youtu.be/yD8DR4GOuAI?si=w4q4U2LQi7_NqXpO

Jardin des Tuileries

Ces jardins magnifiques, situés au cœur de Paris en bord de Seine, furent créés par Catherine de Médicis en 1564. Ils étaient à l’origine rattachés au palais des Tuileries, nommé ainsi en référence aux tuiles qui y étaient autrefois fabriquées.

Ouverts au public en 1667, ils devinrent un parc public après la Révolution française.
Plus ancien et plus important jardin de la ville, il fut classé monument historique en 1975 et inscrit au patrimoine mondial la même année.
S’étendant sur 25,5 hectares, le jardin appartient aujourd’hui au musée du Louvre.
Il accueille fréquemment des événements tels que le marché de Noël, la foire d’art contemporain, la fête foraine estivale et des défilés de la Fashion Week, sans oublier le rôle majeur qu’il a joué lors des Jeux olympiques de 2024.


Historiquement, le jardin tomba à l’abandon après la fuite d’Henri III hors de Paris. Il fut ensuite restauré par Claude Mollet, jardinier d’Henri IV, qui y fit aménager une allée couverte destinée à l’élevage de vers à soie.
Le fils d’Henri IV, Louis XIII, hérita du jardin à l’âge de neuf ans. Il utilisait le domaine pour la chasse et en céda une partie à Monsieur Renard ; ce dernier y fit construire un pavillon des fleurs et un pavillon-cabaret, lieux de divertissement prisés de la haute société et de la noblesse.


À son avènement, Louis XIV imposa sa propre vision : ses architectes achevèrent le palais des Tuileries et, en 1664, Colbert — surintendant des Bâtiments du roi — chargea le paysagiste André Le Nôtre de redessiner le jardin. Le Nôtre le conçut selon les canons du jardin à la française, privilégiant la symétrie, l’ordre et les longues perspectives. En 1667, il projeta une grande avenue bordée de deux rangées d’arbres de part et d’autre, dans le prolongement des jardins des Tuileries : l’avenue que nous connaissons aujourd’hui sous le nom de Champs-Élysées.

Les Tuileries rouvrirent au public à la demande de l’écrivain Charles Perrault — auteur de *La Belle dormant au bois * — qui convainquit Colbert de l’importance de ce jardin pour les Parisiens.
À la mort de Louis XIV, le jardin fut de nouveau délaissé, un abandon qui dura quarante ans.

En 1794, le gouvernement issu de la Révolution, chargea le peintre Jacques-Louis David de réaménager le jardin, mais son projet ne vit jamais le jour. Plus tard, Napoléon fit embellir le jardin et ordonna la création d’une nouvelle rue parallèle pour commémorer sa victoire de 1797 ; il s’agit de l’actuelle rue de Rivoli. Après la chute de l’Empereur, les Tuileries servirent de campement aux soldats autrichiens et russes.


Sous le règne de Napoléon II, deux pavillons jumeaux furent construits.


À la fin du XIXe siècle, le jardin s’animait de spectacles, d’acrobates et de théâtres.
Durant la Grande Guerre, il fut transformé en potager et en lieu de stockage.


Au fil des ans, des efforts furent entrepris pour restituer aux Tuileries l’esprit du jardin à la française, caractérisé par sa symétrie, ses sculptures, ses labyrinthes et ses parterres. C’est sous cet aspect qu’il se présente aujourd’hui à qui choisit de s’y promener.

Tuileries Garden

These magnificent gardens, located in the center of Paris alongside the Seine River, were created by Catherine de’ Medici in 1564. They originally served the Tuileries Palace—named after the *tuiles* (roof tiles) that were once manufactured on the site. The garden opened to the public in 1667 and became a public park following the French Revolution. It is the oldest and most significant garden in the city; it was designated a Historic Monument in 1975 and a World Heritage Site that same year. Spanning 25.5 hectares, the garden is currently owned by the Louvre Museum. It frequently hosts the Christmas Market, the Contemporary Art Fair, the Summer Fair, and Fashion Week shows—not to mention the prominent role it played during the 2024 Olympic Games. Looking back in time, the garden fell into neglect after Henry III fled Paris. It was later restored by Claude Mollet—gardener to Henry IV—who built a covered walkway through the grounds to cultivate silkworms. Henry IV’s son, Louis XIII, inherited the garden at the age of nine. He used the grounds for hunting and granted a section to Monsieur Renard, who built a floral pavilion and a cabaret pavilion—spots for high society to socialize and the nobility to enjoy leisure. When Louis XIV ascended the throne, he imposed his own vision; his architects completed the Tuileries Palace, and in 1664, Colbert—the Superintendent of Royal Buildings—commissioned landscape architect André Le Nôtre to redesign the garden. Le Nôtre conceived it in the *jardin à la française* (French formal garden) style, prioritizing symmetry, order, and long, sweeping perspectives. In 1667, he planned a grand avenue lined with two rows of trees on each side as an extension of the Tuileries Garden; today, we know this avenue as the Champs-Élysées. The Tuileries reopened to the public at the behest of the writer Charles Perrault—author of *Sleeping Beauty*—who convinced Colbert that Parisians needed the garden. Upon the death of King Louis XIV, the garden was once again abandoned, a state of neglect that lasted for 40 years.

In 1794, the post-revolutionary government commissioned the painter Jacques-Louis David to redesign the area, but his project never materialized. Later, Napoleon improved the garden and ordered the construction of a new parallel street to commemorate his 1797 victory; this street is the present-day Rue de Rivoli. After the Emperor’s fall, the Tuileries served as a camp for Austrian and Russian soldiers. With the arrival of Napoleon II, two twin pavilions were built. By the late 19th century, the garden was filled with entertainment, acrobats, and theaters. During the Great War, it served as a vegetable garden and a storage depot. Over the years, attempts were made to restore the Tuileries to the spirit of the French garden, featuring symmetry, sculptures, labyrinths, and parterres. This is how we see it today if we decide to take a stroll through this beautiful garden.

4 lugares imperdibles que debes ver si estás en París unas pocas horas

¿Viajas por trabajo a España y tienes un día libre? ¿Tu vuelo tiene una escala de diez horas? ¿Cómo hacer para conocer París en tan corto tiempo? ¿Dónde ir? ¿Cómo?¿Cómo conocer la ciudad luz en pocas horas? 

Aquí van mis sugerencias:

1)Lo primero que les recomiendo es llegar desde el aeropuerto hasta el «Pont au Change». Este puente se encuentra frente a la estación de metro Châtelet, una de las más importantes de la capital. Ese es el primer sitio que visité cuando llegué a París por primera vez. Desde ese puente pueden ver por un lado las torres de Notre Dame y por el otro lado la «Concergerie «(antiguo palacio del rey de Francia devenido en prisión y hoy sede de los Tribunales de París), a lo lejos verán la Torre Eiffel y por supuesto el río Sena. Cruzan ese puente y ya en la isla (La Cité), caminando por la orilla del río hacia la izquierda (Quai de la Corse) hasta la rue d’Arcole, encontrarán la majestuosa Catedral de Notre Dame. Espero que cuando lleguen a París puedan verla en todo su esplendor luego del terrible incendio del 15 de abril. Les dejo el video de la cantante Marian Mychelis (mi hermana) cuyo final fue filmado en ese puente. Marian Mychelis- Ámame… (video oficial)

¿Cómo llegar?  Desde el  aeropuerto Charles de Gaulle con el RER línea B hasta la estación Châtelet-Les Halles, en autobús- Le Bus Direct Paris Aéroport hasta la Gare Montparnasse y desde allí el metro línea 4 hasta la estación Châtelet. Desde el aeropuerto de Orly el RER línea B hasta la estación Châtelet-Les Halles, el autobus Direct Paris Aéroport y por supuesto en taxi.

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Hermosa vista de la Concergerie. A lo lejos la Tour Eiffel

2)Dejando atrás Notre Dame y desandando el camino por la Quai de la Corse, continuan por la Quai de la Horloge hasta el Pont Neuf (Puente Nuevo, aunque es el más antiguo de París); caminan por él y a una calle de distancia encontraran el museo del Louvre y su hermosa pirámide, el Pont des Arts (Puente de las Artes-peatonal) y la Académie Française.

¿Cómo llegar? Desde Notre Dame caminando sólo unas pocas calles.

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3)El tercer lugar imperdible: Place de la Concorde (Plaza de la Concordia). Desde esta maravillosa plaza se ve, por un lado la Iglesia de la Madeleine con su estilo neoclásico y de la otra orilla del Sena, la Asamblea Nacional (Palais Bourbon) del mismo estilo. En medio de la Concorde, el Obelisco, sus fuentes y los Campos Eliseos (Champs Elysées) con el Arco de Triunfo como fondo. También desde la Concordia verán la Torre Eiffel, ahora un poco más cerca.

¿Cómo llegar? Desde el Louvre, atravesando a pie los bellos jardines de la Tulerías. Si no quieren caminar, en metro línea 1 desde la estación Louvre-Rivoli hasta la estación Concorde.

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Aquí está Marian posando en la Concorde, de fondo el Obelisco y los Champs Elysées.

4)Para terminar esta corta e imprescindible recorrida, la Esplanada de Trocadero y desde allí la más maravillosa vista de la Torre Eiffel (lean mi post  LA IMPONENTE VISTA DE LA TORRE EIFFEL QUE QUITA EL ALIENTO) . Además verá a la izquierda de la Torre los Inválidos (actual museo del ejército que cobija la tumba de Napoléon Bonaparte) y su majestuosa cúpula y más atrás la Torre Montparnasse (rascacielo con mirador en su último piso)

¿Cómo llegar? Desde la Concorde en metro, línea 1 Concorde-Franklin Roosevelt, combinación línea 9 dirección Pont de Sèvres, estación Trocadéro.

Trocadero- Paris es mío

Bella vista de la Torre Eiffel desde Trocadéro.

Si todavía les quedó algo de tiempo tomen un bus o el metro para ir a Montmartre a impregnarse del espíritu bohemio de los artistas bajo la atenta mirada de la Basílica del Sagrado Corazón.

À bientôt!

Marcela

LA IMPONENTE VISTA DE LA TORRE EIFFEL QUE QUITA EL ALIENTO

La primera vez que fui a París la ansiedad por ver la Torre Eiffel me invadía. ¿Cómo sería tenerla frente a frente? ¿Sería tal como siempre la había imaginado? ¿Alta? ¿Bonita? ¿Dominando todo París?. Mi ansiedad soportó sólo una noche y al día siguiente de mi llegada tomé un bus desde el hotel y me dirigí hasta Trocadéro. Trocadéro es una hermosa plaza rodeada de cafés y museos, con la estatua del Mariscal Foch en el centro. La explanada de Trocadéro es un amplio lugar que separa los dos pabellones de estilo neoclásico del Palacio de Chaillot. Grandioso de día, como de noche. La explanada se abre sobre los maravillosos Jardines de Trocadéro, con sus escalinatas, sus fuentes, sus estanques y sus cañones. Más atrás el río Sena y atravesando el puente de Iena, «la Dama de Hierro»trocadero5-paris es mío

Comencé a caminar y pasando el Palacio de Chaillot me asomé y mis ojos vieron un espectáculo imponente, mucho más imponente de lo que siempre había imaginado; a mi izquierda la Torre Eiffel en todo su esplendor. Quedé sin aliento por unos minutos, quieta, sólo observando la Torre, mi Torre, la obra de Gustavo Eiffel frente a mí. Hermosa, gigante, recibiéndome en Paris como recibe a tantas personas cada día.

Si quieren aprender francés para su primer viaje a Paris les dejo el curso «Francés para turistas» https://www.udemy.com/course/frances-para-turistas/

Les dejo unas fotos. À bientôt!

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THE IMPOSING VIEW OF THE TOWER EIFFEL THAT TAKES YOUR BREATHE AWAY

The first time I went to Paris, the anxiety to see the Eiffel Tower invaded me. How would it be to have it face to face? Would it be as I had always imagened? High? Pretty? Dominanting all of Paris? My anxiety endured only one night and the day after my arrival, I took a bus from the hotel and I headed to Trocadéro. Trocadéro is a beautiful square surrounded by cafes and museums with the statue of Marshal Foch in the center. The Trocadéro esplanade is a wide place that separates the two pavilions of neoclassical style from the Palace de Chaillot. Great day and night. The esplanade opens onto the wonderful Gardens of Trocadéro, with its staircases, its fountains, its ponds and its canyons. Further back the River Sena and crossing the bridge of Iena «the Iron Lady».

I began to walk and passing the Palace of Chaillot, I looked out and my eyes saw an imposing spectacle, much more imposing that I had ever imagened; on my left the Eiffel Tower in all its splendor in front of my eyes. I was breathless for a few minutes, just watching the Tower, my Tower, the work of Gustave Eiffel in front of me. Beautiful, giant, receiving me in Paris as it receives so many people every day.

Here some photos. À bientôt!trocadero- paris es mío

L’IMPOSANTE VUE DE LA TOUR EIFFEL À VOUS COUPER LE SOUFFLE

La première fois que je suis allée à Paris, l’inquiétude de voir la Tour Eiffel m’envahit. À quoi ressemblerait la Tour face à face? Serait-elle comme je l’avais toujours imaginé? Haute? Belle? Dominant tout Paris? Mon anxieté m’a duré qu’une nuit et le lendemain de mon arrivée j’ai pris un bus pour me rendre à Trocadéro. Trocadéro est une belle place entourée de cafés  et de musées, avec la statue du Maréchal Foch au centre. L’esplanade de Trocadéro est un vaste lieu qui sépare les deux pavillons de style néoclassique de Palais de Chaillot. Magnifique jour et nuit. L’esplanade s’ouvre sur les merveilleux Jardins du Trocadéro, avec ses escaliers, ses fontaines, ses étangs et ses canyons et plus loin la Seine et en traversant le Pont d’Iena  «La Dame de Fer».

J’ai commencé à marcher et après le Palais de Chaillot, j’ai vu un spectacle imposant, beaucoup plus imposant que je ne l’avais jamais imaginé, à gauche la Tour Eiffel en toute sa splendeur devant mes yeux. Je reste à bout de souffle pendant quelques minutes, tout en regardant la Tour, ma Tour, le travail de Gustave Eiffel devant moi. Belle, géante, me recevant à Paris comme elle reçoit chaque jour tant de monde.

Voilà quelques photos. À bientôt!

Para llegar: METRO: 6-9    BUS: 22-30-32